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1928, Madrid, Biblioteca Nueva. 8º, 379 pags. Encuad. hol.-piel, nervios y tejuelos, original, conservando cubiertas. Sellos ant. propiet.
Segunda parte de Nuestro Padre San Daniel. Ambas se desarrollan en la ciudad levantina de Oleza, trasunto de Orihuela, en el último tercio del siglo XIX. La ciudad, sumida en el letargo, está vista como un microcosmos de misticismo y sensualidad, en el que los personajes se debaten entre sus inclinaciones naturales y la represión social, la intolerancia y el oscurantismo religioso a los que están sometidos. Por extraño que pueda parecernos ahora, en su momento fueron vistas ésta novela y su par, Nuestro Padre San Daniel, con escándalo. Se dijo de Miró que era inmoral, ateo y pornográfico –y casi escuchamos el juicio en este sentido de algunos personajes de la novela sobre el propio autor.
Literatura
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